El nido vacío

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Cuando tenemos hijos, muchas veces no somos conscientes de que llegados a una edad debemos dejarlos partir, y eso no implica que esa estrecha relación que tenemos con ellos se vaya a terminar, ni mucho menos, solamente la viviremos de forma distinta.

Debemos estar sólo un paso atrás, porque ellos comienzan su vida valientes y dispuestos a saborear con valentía todo lo que con tanta inquietud han esperado para su independencia.

Los que como yo tenéis hijos adolescentes, estaréis a punto de vivir esta situación, y os digo por experiencia propia, que se puede sobrevivir.

Evidentemente, los primeros días de su emoción y aventura, para los padres se transforma en tristeza y vacío, pero pasados unos días, debemos reorganizarnos y procurar alcanzar de nuevo la estabilidad en nuestros hogares, simplemente es un nuevo concepto de vida, y os aseguro que si os planificáis bien, se presentan un montón de oportunidades como

✅ el aumento de espacio y tiempo

✅ potenciar las relaciones de pareja y con los amigos (que a veces tenemos un poco descuidadas)

✅ retomar actividades que hacías anteriormente y que seguramente dejaste de hacerla al convertirte en madre o padre…

Y sobretodo, disfruta sabiendo que su camino empieza con la misma ilusión que la comenzaste tú cuando eras como ellos ( y no hace tanto tiempo de eso 😉)

Tú sí que vales!!

sofrologia

Supongo que ser madre de dos adolescentes en época de exámenes me ha llevado a buscar métodos de ayuda para echarles un cabo con el strés y que sepan que ellas pueden conseguir vencerlo.

En algunas escuelas de Suiza y Francia se les enseña a los alumnos para manejar el estrés antes de los exámenes y optimizar su concentración, ya que el uso de la técnicas sofrológicas mejora la plasticidad del cerebro y la atención, reduce la ansiedad e incrementa las capacidades y los recursos personales, por supuesto en España no se nos pasa por la cabeza enseñar eso a nuestros alumnos 🤔

La sofrología es un método que nació en España  y está basado en técnicas de relajación, visualización y de activación del cuerpo y la mente creado por el Dr. Alfonso Caycedo. Su objetivo es fortalecer las actitudes positivas en cualquier ámbito de nuestra vida.

 “A nivel corporal, aprendemos a eliminar tensiones, lo que nos ayuda a tener menos somatizaciones como dolores de cervicales, lumbares, etc. A nivel mental, aprendemos a serenar la mente y a contemplar nuestros pensamientos, dejando pasar los que son destructivos o cambiándolos por otros positivos, que nos ayuden a resolver mejor el estrés”,

Teresa Martín, psicóloga especializada en sofrología.

Estas son unas pautas utilizadas en sofrología y que todos podemos recurrir a ellas. Son súper sencillas y eficaces.

1. Siempre que sea posible, es recomendable realizar esta técnica en un ambiente tranquilo. Por ejemplo, si nos encontramos en la oficina, buscaremos un lugar donde no nos puedan desconcentrar. Apagaremos nuestro móvil recordando que este es un momento dedicado exclusivamente a nuestro bienestar.

2. Nos sentaremos en una silla y apoyaremos las manos sobre las piernas. Cerraremos los ojos y escucharemos nuestra respiración, rítmica y regular.

3. Dejaremos que nuestros pensamientos y emociones fluyan en nuestra mente, mirándolos sin juzgar. Comenzaremos a relajar todos los músculos del cuerpo en su totalidad (cabeza y cara, cuello y hombros, brazos, pecho y espalda, abdomen, parte inferior del abdomen, piernas y pies).

4. Cada vez que reconozcamos las partes de nuestro cuerpo donde hay tensión acumulada, pondremos las manos sobre ellas. Respiraremos profundamente, logrando una agradable tensión de los músculos y en cada exhalación, eliminaremos la tensión acumulada. Visualizaremos la expulsión de las tensiones sintiendo el bienestar que nos invade poco a poco. Podemos repetir este pequeño ejercicio tantas veces como sea necesario.

5. Una vez que hemos eliminado las tensiones, nos dedicaremos unos minutos de relajación para sentir esta nueva serenidad en nosotros, manteniendo los ojos cerrados.

6. Gradualmente, recuperaremos la conciencia del mundo que nos rodea, abriremos los ojos y nos incorporaremos lentamente a nuestra vida diaria.

  • DAR LAS GRACIAS: agradecer ayuda al cerebro porque alivia la ira y la insatisfacción, entre otros factores. Además, dando las gracias, también incrementamos nuestra felicidad y optimismo.

 

¿Qué tal? ¿Cómo te encuentras ahora?